El primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, aseguró a las autoridades iraníes que Bagdad no permitirá que la República Islámica sea atacada desde el territorio iraquí.
Al Maliki hizo esta afirmación durante una reunión en Teherán con el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Manuchehr Mottaki, cuyo país se opone a la presencia militar estadounidense en Irak.
Irán mostró una especial preocupación por el acuerdo que Bagdad tiene previsto firmar con EE.UU. para regularizar la presencia militar norteamericana en el país vecino después de expirar el mandato de la ONU en Irak, a finales de 2008.
Además, los iraníes acusan a las "tropas de ocupación en Irak" de apoyar a grupos opositores iraníes activos contra el régimen islámico de Teherán.
"No permitiremos que Irak se convierta en un lugar para perjudicar la seguridad de Irán", dijo el jefe del Gobierno iraquí.
"Todos los grupos iraquíes están a favor de la promoción de las relaciones con Irán".