El primer ministro de Irak, Nuri al-Maliki, dijo que la negativa de Estados Unidos a facilitarle más armas y más equipos a las fuerzas de seguridad de su país ha causado víctimas y ha hecho que la insurgencia se prolongue por más tiempo.
Maliki aseguró a un grupo de periodistas extranjeros que EE.UU. podría recortar drásticamente el número de sus soldados en el país en un período de tres a seis meses, si entregara más armas a las fuerzas de seguridad locales.