Los expertos en armamento de la ONU en Irak recibieron ayer un refuerzo de 28 inspectores más de la Comisión de Vigilancia, Verificación e Inspección de las Naciones Unidas (UNMOVIC) y siguieron con sus tareas de inspección mientras que Irak criticaba la presencia norteamericana en la región.
Los expertos de la UNMOVIC y la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) son ahora 98 en total y, según su portavoz Hiro Ueki, otro grupo de expertos "se unirá probablemente a los inspectores próximamente".
Mientras tanto, Bagdad aseguró que las fuerzas estadounidenses que están llegando al Golfo Pérsico se quedarán allí de forma permanente. "La instalación de bases norteamericanas en la región no está motivada por la guerra que Estados Unidos quiere hacer contra Irak sino que están allí para quedarse", afirmaba el diario As Saura, del Partido Baas (en el poder en Irak), un día después del acuerdo militar entre Doha y Washington.
Los expertos de la ONU inspeccionaron ayer seis sitios militares e industriales en Irak, entre ellos la empresa Al Nida, en la localidad de Zaafaraniya, a 20 km al oeste de Bagdad.
Esta fábrica contribuía antes de la guerra del Golfo en 1991 a la fabricación de misiles Al Hussein, la versión iraquí del misil Scud soviético. En tanto, el secretario de Defensa de EU Donald Rumsfeld, afirmó ayer en Qatar que "no hay duda" de que Irak tiene armas de destrucción masiva, que "el juego se ha acabado" y que sólo queda saber si Bagdad "está dispuesto a desarmarse".
Rumsfeld hizo esta declaración a la CNN desde Doha, poco antes de arengar a los soldados norteamericanos destacados en la capital qatarí para que protejan a EU de "amenazas aún mayores" que los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Rumsfeld daba así por concluída su estancia en Qatar, con cuyas autoridades firmó un nuevo acuerdo militar que acaba de perfilar a ese país como la base para una posible campaña bélica contra Irak.