El clérigo chiíta Muqtada Sadr advirtió ayer que "Irak podría convertirse en un nuevo Vietnam para Estados Unidos a menos que transfiera el poder a los iraquíes honestos"".
El clérigo cuyos seguidores se han enfrentado contra las fuerzas de ocupación y de seguridad iraquíes en todo el país acusó a los miembros del Consejo de Gobierno Iraquí, designado por Estados Unidos, de ser colaboradores"" y afirmó que "ellos no representan al pueblo iraquí"".
"Exhorto al pueblo estadounidense a que se coloque al lado de sus hermanos, el pueblo iraquí, que padecen una injusticia bajo sus gobernantes y el Ejército de ocupación, a que les ayuden a transferir el poder a los iraquíes honestos"", indicó Sadr en una declaración emitida desde su oficina situada en el ciudad de Nayaf, en el sur de Irak. De lo contrario, Irak será otro Vietnam para Estados Unidos y para los ocupantes"".
Estados Unidos planea transferir la soberanía el 30 de junio a un gobierno iraquí, cuyos miembros, empero, aún no han sido designados. Se cree que los miembros del Consejo de Gobierno tendrán la preferencia en los cargos. Las elecciones nacionales han sido convocadas para antes del 31 de enero.
Ayer, en Faluja, las tropas norteamericanas atacaron una mezquita suní y mataron a más de 40 iraquíes.
Portavoces militares de EU en Bagdad reconocieron el ataque contra la mezquita, en el que más de 60 personas resultaron heridas, pero insistieron en que los marines habían sido tiroteados primero desde el interior del templo.
Horas antes, cinco marines estadounidenses fueron alcanzados por disparos de rebeldes atrincherados en la mezquita, indicó un portavoz del Comando central.
El portavoz dijo que no estaba en capacidad de precisar si hubo muertos.
"Según las primeras informaciones obtenidas, cinco marines fueron alcanzados por disparos provenientes de la mezquita" explicó el capitán Bruce Frame, del cuartel general de Centcom en Tampa (Florida).
Aunque los lugares religiosos son por lo general evitados por las tropas estadounidenses "esta mezquita ha perdido todo estatus de protección desde el momento en que ha sido utilizada por los rebeldes como refugio para atacar", subrayó.
En Kirkuk, al norte de Bagdad, al menos ocho iraquíes murieron y 12 resultaron ayer heridos, varios de ellos de considerable gravedad, en enfrentamientos armados con las tropas estadounidenses según fuentes policiales.
También, 15 iraquíes murieron ayer y varios otros fueron heridos en disputas callejeras entre la milicia chiíta y las tropas italianas en Nasiriya, al sur del país.
El presidente de EU, George W. Bush, conversó ayer con sus asesores de seguridad, y con el premier británico, Tony Blair, sobre la situación en Irak.
La Casa Blanca informó que Bush, que se encuentra en su rancho de Crawford, en Texas, donde pasará la Semana Santa, recibió los últimos informes sobre las hostilidades en Faluja y otras ciudades iraquíes mediante videoconferencia.
Pero no divulgó detalles sobre esta conversación, aunque entre sus participantes previsiblemente estuvo el administrador de Estados Unidos en Irak, Paul Bremer.
Los servicios secretos italianos temen que para el próximo 9 de abril, aniversario de la caída del dictador Sadam Hussein, se programen "ataques coordinados contra los contingentes de la coalición en Irak", informaron fuentes de prensa italianas.
Según el diario Il Corriere della Sera, un informe de los servicios secretos militares italianos sostiene que se están planificando para el 9 de abril "una serie de ataques con bazukas y coches bomba para golpear simultáneamente los contingentes extranjeros desplegados en Irak".
Las tropas de la coalición se vieron obligadas a retirarse de la ciudad de Al Kut, en la provincia de Wassit, luego que las tribus locales tomaran a soldados de rehenes, indicó ayer en Nayaf un colaborador del dirigente chiíta radical Moqtada Sadr.