El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, dijo ayer, en vísperas de una reunión decisiva del Consejo de Seguridad de la ONU, que Irak no tomó la decisión de desarmarse, sigue ocultando armas y quiere conservar misiles prohibidos.
Powell aseguró que Estados Unidos está preparado para moverse rápidamente si la controversia degenera en una guerra, pero dijo que el líder iraquí Sadam Hussein tiene “una última oportunidad” para desarmarse pacíficamente.
Acusó a Irak de haber ordenado la “producción continua” de los misiles Al Samud 2 que por otro lado han destruido, y de mover armas de destrucción masiva por su territorio para evitar que sean descubiertas.
Mientras tanto, Bagdad destruyó ayer otros nueve misiles prohibidos Al Samud 2, elevando a 28 el número de cohetes destruidos bajo la supervisión de los inspectores de armas de la ONU, dijo en Bagdad un funcionario iraquí.
El gobierno iraquí comenzó el pasado sábado a destruir cerca de 120 misiles Al Samud 2, cumpliendo una fecha límite impuesta por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
En tanto, EU ha ordenado a dos diplomáticos iraquíes que abandonen el país, dijo el embajador de Irak ante la ONU.
El embajador Mohammed Al-Douri dijo que la expulsión se debió a que ambos realizaban actividades incompatibles con su estatus diplomático. Este formulismo diplomático se refiere al espionaje.
Por otra parte, el plan de EU de atacar a Irak con apoyo internacional pareció desmoronarse ayer, al anunciarse que cuatro miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, tres de ellos con poder de veto, votarían en contra de una solución militar como la demandada por Washington.
Francia y Rusia, dos de los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU con poder de veto, cerraron filas junto a Alemania, miembro no permanente, en una declaración conjunta en la que se manifestaron en contra de atacar a Bagdad.
“No permitiremos la aprobación de una planeada resolución que autorice el uso de la fuerza. Rusia y Francia, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad, asumirán plenamente todas sus responsabilidades”, dijo el canciller francés, Dominique de Villepin, en rueda de prensa en París con sus homólogos ruso y alemán.