Enojo
- El primer ministro Benjamin Netanyahu consideró el acuerdo un “error histórico”.
- En declaraciones a su gabinete, Netanyahu dijo que Israel no está obligado por el trato y se reserva el derecho a defenderse, refiriéndose a una posible acción militar contra Irán.
Irán alcanzó un acuerdo histórico con Estados Unidos y otras cinco potencias mundiales al acceder a congelar temporalmente su programa nuclear, lo cual representa el trato más significativo entre Washington y Teherán en más de tres décadas de alejamiento.
El presidente iraní, Hasán Ruhani, respaldó el acuerdo, en el que Irán se compromete a disminuir sus actividades nucleares durante seis meses a cambio de una reducción limitada y gradual de las sanciones que Occidente le aplicó, lo que incluye el acceso a $4,200 millones provenientes de las ventas de petróleo. El semestre permitirá que los diplomáticos tengan tiempo de negociar un acuerdo de mayor alcance.
El trato llega luego del impulso generado tras el diálogo público iniciado en septiembre durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, que incluyó una conversación telefónica de 15 minutos entre el presidente estadounidense Barack Obama y su homólogo Ruhani, de tendencia moderada, elegido en junio.
El paquete incluye congelar la capacidad de Irán de enriquecer uranio a un nivel de 5% como máximo, que está bastante por debajo del umbral necesario para obtener material que permita fabricar bombas atómicas, y busca apaciguar las preocupaciones occidentales de que Teherán pudiera desarrollarlas algún día.
Obama elogió las cláusulas del pacto _que incluyen disminuciones en el enriquecimiento de uranio por parte de Irán y otros proyectos que podrían emplearse para fabricar armas atómicas_ como cruciales para prevenir que Teherán se convierta en una amenaza nuclear.
“Para explicarlo en forma sencilla, cortaron los caminos más probables que Irán podría seguir hasta desarrollar una bomba”, dijo a los periodistas en Washington.
Para Irán, mantener activo el programa de enriquecimiento era una meta crucial. Los líderes iraníes ven la capacidad del país de fabricar combustible atómico como una fuente de orgullo nacional y parte esencial en su insistencia para alcanzar la autosuficiencia nuclear.
El ceder demasiado en el programa de enriquecimiento probablemente habría traído una tormenta de protestas por parte de los radicales iraníes, que ya se sentían aprensivos en torno a las maratónicas conversaciones y los acercamientos de Ruhani con Washington.
En un discurso difundido a la nación, el mandatario iraní dijo que el acuerdo reconoce los “derechos nucleares” de Irán, incluso si esas palabras específicas no fueron incluidas en el documento final, debido a la oposición de las potencias occidentales.
“Sin importar las interpretaciones que se den, el derecho de Irán al enriquecimiento ha sido reconocido”, dijo el presidente Hasán Ruhani.