Las tropas iraníes de los Guardianes de la Revolución anunciaron que han probado "con éxito" misiles "estratégicos" tierra-mar, capaces de hacer blanco y hundir naves de gran envergadura a 350 kilómetros de distancia.
Según informó la agencia IRNA, el almirante Ali Fadavi aseguró que durante unas maniobras que este cuerpo de elite paralelo al ejército iraní comenzó ayer en el Golfo Pérsico y el Mar de Omán, se había comprobado la efectividad del misil SSN4.
"Los misiles estratégicos anti fragatas SSN4 tienen un alcance máximo de 350 kilómetros y son capaces de destruir grandes naves de guerra", dijo el general Fadavi.
Añadió que con estos misiles de vuelo bajo se puede cubrir todo el Golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz, el mar de Omán y el norte del Océano Índico.
Ayer, Irán también probó "con éxito" los misiles antiaéreos TOR M-1 comprados recientemente a Rusia.
El comandante de la fuerza aérea de los Guardianes de la Revolución, el general Hosein Salami, aseguró que "este sistema de alta precisión es invulnerable a los sistemas de radar para desviación de misiles".
"Estamos preparados para discutir los primeros pasos de la desnuclearización.. No somos ni optimistas ni pesimistas porque todavía hay muchos problemas por resolver", dijo Kim antes de la reunión.
Kim supeditó el éxito de la actual tercera fase de la quinta ronda a que Washington abandone su actitud "hostil", asimilada por Pyongyang en el último año a las sanciones financieras impuestas por Estados Unidos a cuentas norcoreanas en el Banco Delta Asia de Macao por supuesta vinculación con la venta ilegal de armas.
Estados Unidos y Corea del Norte mantuvieron dos encuentros bilaterales paralelos a la ronda a seis en Pekín para solucionar estas sanciones.
Corea del Norte boicoteó en dos ocasiones las negociaciones nucleares durante más de un año, alegando que el gobierno del presidente George W. Bush desea derrocar su gobierno comunista.
En las negociaciones participan China, Japón, Rusia, Estados Unidos y Corea del Norte y Corea del Sur.