Preocupación
- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, viajó a EE.UU. desconcertado por el acercamiento de este país con Irán después de tres décadas y expondrá al presidente norteamericano, Barack Obama, su desconfianza sobre las intenciones del nuevo líder iraní, Hasan Rohaní. “Diré la verdad (que se esconde) frente a las dulces conversaciones y el ímpetu de las sonrisas. Uno debe mostrar hechos y exponer la verdad. Dar a conocer la verdad es vital para la seguridad mundial y la seguridad del Estado de Israel”, dijo Netanyahu antes de partir.
Las hostiles relaciones que mantienen Irán y EE.UU. desde hace más de 30 años no cambian con una simple conversación telefónica, advirtió el viceministro iraní de Asuntos Exteriores, Seyed Abad Araqchi.
El funcionario admitió, no obstante, que la histórica conversación que mantuvieron el jueves el presidente estadounidense, Barack Obama, y su colega iraní, Hasan Rohaní, es una buena señal.
“Las tensas relaciones entre Irán y Estados Unidos no vuelven a la normalidad con una conversación telefónica, una reunión o negociación, y si alguien entiende o espera eso (de un diálogo telefónico) está en un error”, afirmó.
Para Araqchi, que fue miembro de la delegación iraní que viajó a Nueva York para asistir a la Asamblea General de Naciones Unidas, lo que determinaría un cambio en la naturaleza de las relaciones bilaterales sería una variación en “la política práctica y los pasos prácticos que se tomen”.
“Si se introducen cambios en las políticas, en los enfoques, en el lenguaje y en la literatura a lo largo de este proceso que está comenzando, habrá confianza (en Irán)”, aseguró Araqchi.
“Todavía estamos en el inicio de un largo camino y hay pesimismo. Como dijo el líder supremo (Alí Jameneí), no hay aún ningún optimismo en estos diálogos”, agregó.