Irán insistió en asegurar que quiere traer aires nuevos al enquistado conflicto sobre su programa nuclear, en una nueva ronda de contactos celebrada en Viena con el organismo nuclear de la ONU, que se prolongará hasta hoy.
La reunión, la duodécima de este tipo que se celebra en 22 meses, seguirá hoy con el objetivo de pactar una ruta de inspecciones que permitan al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) descartar de una vez por todas las dudas sobre si Teherán busca o no hacerse con armas atómicas.
“Tengo muchas esperanzas de que lograrán un buen resultado”, explicó el viceministro iraní de Exteriores, Seyed Abad Araqchi, sobre la reunión entre la delegación de su país y los inspectores del OIEA.
Fuentes de este organismo informaron que los contactos continuarán hoy, sin que se indicara si esta prolongación significa si hay avances o no en la negociación.
Antes incluso de que los técnicos se sentaran a hablar, Araqchi conversó en privado con el director del OIEA, Yukiya Amano, en una reunión que calificó de muy útil.