Al frente de la marcha, reapareció el líder de la oposición, Mir Husein Musavi, que ha adoptado el ejemplo de resistencia pacífica del líder indio Mahatma Ghandi para protestar contra lo que considera el mayor fraude electoral de la historia de Irán.
Musaví, que llegó a la plaza Imám Jomeini en su propio coche bajo fuertes medidas de seguridad, instó a sus seguidores a “mantener vivas las protestas”, pero siempre “de forma pacífica”, explicaron varios testigos.
Esos mismos testigos indicaron que por vez primera grupos de partidarios de Musavi controlaban a la multitud para evitar que se produjeran disturbios con las fuerzas del orden y los grupos de milicianos islámicos “Basij”.