Interrogado reiteradamente durante su conferencia de prensa diaria sobre la posibilidad de que Hussein se exilie o sea asesinado, Fleischer respondió: “Todo cambio de régimen es bienvenido, cualquiera sea la forma”.
En relación a las estimaciones que sitúan en 9,000 millones de dólares el eventual costo de una guerra contra Irak, el portavoz de la presidencia respondió que “el costo de un pasaje de ida es mucho más barato, el costo de una bala que los iraquíes utilicen es más barato. Hay muchas opciones que el presidente espera que el pueblo iraquí utilice para deshacerse de esta amenaza”.
Fleischer afirmó, sin embargo, que la legislación estadounidense que prohíbe a Washington y a sus fuerzas armadas participar en el asesinato de dirigentes extranjeros “continúa vigente”. Por otra parte, Irak aceptó ayer la reanudación de las inspecciones de armas por expertos de la ONU y un equipo de avanzada de inspectores tiene previsto llegar al país árabe en unas dos semanas, dijeron representantes de ambas partes.
111A pesar del acuerdo logrado EU lo condicionó a la adopción de una resolución que provoca hondas divisiones entre los miembros del Consejo de Seguridad.
El jefe de inspectores de armas de la ONU, Hans Blix, dijo que Irak accedió a las demandas logísticas para reanudar las inspecciones bajo los reglamentos del Consejo de Seguridad.
“Los representantes iraquíes declararon que Irak acepta todos los derechos de inspección contemplados en todas las resoluciones relevantes de la ONU”, expresó Blix a los periodistas al concluir las negociaciones.
El acuerdo surgió tras dos días de conversaciones en la sede de las Naciones Unidas en Viena dirigidas a lograr el retorno de los inspectores de armas a Bagdad por primera vez desde 1998. Por su parte, el presidente estadounidense, George W. Bush, criticó ayer una propuesta de resolución del Congreso sobre Irak, afirmando que ataría sus manos y le impediría actuar contra Bagdad.
La propuesta de resolución presentada por el senador republicano, Richard Lugar y el demócrata, Joseph Biden sólo autorizaría el uso de la fuerza para lograr que Irak se desarme, pero no menciona acusaciones de que Bagdad reprime a su propio pueblo, respalda el terrorismo y amenaza a sus vecinos.