El presidente de EU, George W. Bush, advirtió ayer a los responsables iraquíes de que quien use armas de destrucción masiva contra las tropas estadounidenses “será tratado, juzgado y acusado como un criminal de guerra”.
Las palabras de Bush reflejan una intensificación de la ofensiva dialéctica de EU contra Irak, mientras aumenta la oposición entre algunos aliados europeos de Washington a una guerra y baja el apoyo popular entre los estadounidenses.
Ayer, el Departamento de Defensa de EU negó una versión según la cual baterías antiaéreas iraquíes derribaron un avión espía estadounidense no tripulado.
En tanto, cientos de militantes armados del partido Baas, en el poder en Irak, participaron ayer en una manifestación de apoyo al presidente iraquí. Los militantes, armados con fusiles kalashnikov y enarbolando retratos de Sadam Hussein, desfilaron durante dos horas por el barrio de Al Baladiyat, en el este de Bagdad.