El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, advirtió ayer que no es posible indultar los "delitos atroces" de paramilitares de derecha ni guerrilleros que lleguen a reinsertarse, aunque pueden darse "beneficios jurídicos sin impunidad".
La afirmación la hizo Uribe en una misa celebrada en la Catedral de Bogotá para conmemorar los 19 años del asalto del Palacio de Justicia, sede de la Corte Suprema, por parte de guerrilleros del Movimiento M-19, disuelto en 1990.
Por su parte, las FARC rechazaron la propuesta de negociar en una sede diplomática un acuerdo humanitario.