La tormenta tropical Isidore se desplazaba sobre aguas abiertas ayer hacia la costa estadounidense del Golfo de México, después de azotar la Península de Yucatán con lluvias intensas y vientos fuertes que mataron a dos personas y dejaron 300,000 sin techo.
El Centro Nacional de Huracanes en Miami advirtió que la tormenta volvería a adquirir fuerza de huracán al desplazarse sobre el golfo. Las proyecciones indicaban un desplazamiento hacia el norte, donde podría amenazar la costa norteamericana o incluso la costa norte de México.
Entre tanto, la tormenta tropical Lili mató a por lo menos tres personas y arrancó techos de viviendas en St. Vincent, Barbados y St. Lucia. Se pronostica que Lili se transformará en huracán en las próximas horas.
Isidore atacó con vientos fuertes las reservas ecológicas y las ruinas mayas de Yucatán, incluyendo la ciudad de Chichen Itzá. No se conocía con exactitud la gravedad de los daños en los centros turísticos, ya que la caída de buena parte del tendido eléctrico y telefónico interrumpió las comunicaciones con partes de la región.
111 El huracán atacó con vientos fuertes las reservas ecológicas y las ruinas mayas de Yucatán, incluyendo la ciudad de Chichen Itzá.
Un guardia fue electrocutado en el inundado aeropuerto de Mérida y otra persona murió en un accidente de automóvil provocado por la tormenta en las afueras de la ciudad. En Guatemala, dos personas se ahogaron al tratar de cruzar un río crecido por las intensas lluvias.
El presidente Vicente Fox recorrió Mérida y la zona circundante, donde los vientos de Isidore arrancaron tejados y balcones coloniales, derribaron árboles y postes de electricidad. Las autoridades federales dijeron que 300,000 personas perdieron sus hogares. Declararon zona de desastre en 45 comunidades y dispusieron cinco millones de pesos ($500,000) para ayudar a la reconstrucción. La tormenta se encontraba a 130 kilómetros al noroeste de Mérida y sus vientos máximos sostenidos eran de 95 kph.