Los islamistas, considerados los autores de los atentados del 11 de marzo, que se suicidaron el 3 de abril en Leganés (alrededores de Madrid), amenazaban en una cinta de video con seguir los ataques tras el cambio de gobierno en España, debido a la presencia española en Afganistán, informó ayer el ministerio del Interior.
"Tras comprobar que la situación no ha cambiado y después que vuestro nuevo gobernante anunciase la apertura de su mandato con más lucha contra los musulmanes y el envío de más tropas cruzadas en Afganistán, las Compañías de la Muerte y Ansar Al Qaeda han tomado la resolución de seguir la senda de la bendita yihad (guerra santa) y la resistencia", afirma la grabación.
Esta cinta video se grabó a las 00h05 locales del 27 de marzo, según una reconstrucción de los fragmentos considerados en un primer momento como incomprensibles, realizada por la policía científica española y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
Según la transcripción, la cinta daba un plazo de una semana a España para retirar sus tropas de "las bases de los musulmanes de forma inmediata y sin condiciones" o de lo contrario "continuaremos nuestra yihad hasta el martirio en la tierra de Tarek Ben Ziyad".
Los siete islamistas, entre ellos los presuntos autores de la cinta de video, se suicidaron con explosivos el 3 de abril en un apartamento en Leganés, cercado por la Policía. Fue en este apartamento, donde los investigadores encontaron la cinta de vídeo con las nuevas amenazas.
El Gobierno en funciones de José María Aznar celebró ayer su última reunión antes de ceder el testigo al nuevo responsable del Ejecutivo, el socialista José L. Rodríguez Zapatero, quien será investido en el cargo el viernes.
Este último Consejo de Ministros fijó su atención principalmente en las víctimas de los atentados del 11 de marzo en Madrid.
Los miembros del gabinete de Aznar aprobaron destinar 140 millones de euros (más de 170 millones de dólares) para indemnizar a las víctimas.