Israel acusó ayer de hipocresía a las Naciones Unidas, después de que la Asamblea General resolvió pedir a la Corte Internacional de Justicia que determine la legalidad de un muro que el estado judío está levantando en Cisjordania.
El primer ministro palestino Ahmed Qorei elogió la decisión de la ONU, asegurando que era un mensaje de la comunidad internacional a Israel para que frene un proyecto que considera está dirigido a predeterminar las fronteras de un futuro Estado palestino.
El primer ministro israelí, Ariel Sharon, recibió críticas internas de un importante socio en su coalición, quien exigió que el Gobierno cambiara la ruta del muro porque se ha apropiado de demasiadas tierras palestinas y ha provocado críticas estadounidenses.
"La ruta decidida (...) no puede ser implementada porque es demasiado larga, demasiado cara e inaceptable para nuestros aliados, los estadounidenses, y ha puesto a la opinión pública mundial contra nosotros", indicó el ministro de Justicia, Yosef Lapid, en una carta enviada el lunes a Sharon.
Los palestinos consideran que el muro -que penetrará profundamente en Cisjordania para rodear los asentamientos judíos- es una apropiación ilegal de sus tierras por parte de Israel y podría afectar la delimitación de un futuro Estado independiente.
Israel alega que ese muro impedirá que los radicales palestinos que han realizado más de un centenar de atentados suicidas se infiltren en sus ciudades para realizar más atentados.
Tras la votación en la ONU, funcionarios del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya aseguraron que esperaban recibir una solicitud formal para emitir una opinión, pero señalaron que una declaración legal podría tomar meses.
El fallo no sería de cumplimiento obligatorio pero tendría un peso moral e incrementaría la presión diplomática sobre Israel.
La decisión de la ONU golpeó a Israel pues se produjo semanas después que el país se viera obligado a retirar su primera resolución en la Asamblea General desde 1976, pidiendo una condena a los responsables de las muertes de decenas de niños israelíes.
"¿Qué tipo de moralidad es ésta, que la ONU no levanta un dedo contra una ola de operaciones ofensivas contra Israel pero condena las medidas defensivas? (...) eso es bancarrota moral", dijo a Reuters Dore Gold, un asesor de Sharon. "Esta flagrante hipocresía conmociona a todos los israelíes", agregó.
Estados Unidos estuvo entre los ocho países que votaron contra la resolución de la ONU el lunes, pero su embajador en Israel afirmó que la principal preocupación de Washington no era sobre el proyecto en sí, sino sobre la ruta diseñada para el muro.
La Asamblea General votó por 90 contra 8 para aprobar la iniciativa palestina, que exige se pregunte al Tribunal Internacional de Justicia si Israel tiene la obligación legal de derribar el muro que construye.