Un atacante suicida disfrazado de religioso judío mató ayer a siete personas en un autobús en Jerusalén, lo que provocó que el primer ministro israelí, Ariel Sharon, postergara una visita a la Casa Blanca para discutir un plan de paz respaldado por Estados Unidos. Otro atacante detonó su cinturón de explosivos en el área, pero sólo logró suicidarse.
Los ataques, y la muerte de un palestino de 13 años a manos de fuerzas israelíes en la Franja de Gaza anoche, elevaron la cifra de muertos a 10 en una nueva ola de violencia después de las conversaciones de más alto nivel palestino-israelíes en más de dos años.
En una respuesta inicial, Israel decidió ayer imponer un "cierre general" en Cisjordania, aumentando las restricciones a los palestinos en cuanto a entrar en el Estado judío, dijo el Ejército.
"En el marco del cierre, a los palestinos no se les permitirá salir ni entrar del territorio del Estado de Israel", dijo el Ejército en un breve comunicado emitido horas después del ataque suicida ocurrido en el autobús.
Una fuente gubernamental dijo que Israel ejercería mayor presión en las conversaciones con el primer ministro palestino, Mahmoud Abbas tras los dos atentados suicidas, pero no sería anfitrión de ningún líder extranjero que se reúna con el presidente Yasser Arafat. Disfrazado de religioso judío, el primer suicida se voló en pedazos en un autobús y mató a por lo menos siete personas e hirió a otras 20.
"Yo estaba en el autobús para ir al trabajo cuando hubo una explosión. Cuando miré, una mujer que estaba frente a mí se hallaba muerta, y había una mujer a mi derecha muerta", dijo a Radio Israel el pasajero Yizhak Shklar.
El grupo militante islámico Hamas dijo en su cibersitio que llevó a cabo el ataque en el distrito French Hill de Jerusalén en el territorio ocupado por Israel en la guerra del Oriente Medio de 1967.
Sharon se reunió con el ministro de Defensa, Shaul Mofaz, y luego convocó a su gabinete. Ayudantes de Sharon insinuaron una acción para poner fin a lo que Israel ve como intentos de Arafat de minar al reformista Abbas, que ha prometido tratar de detener la violencia.
La portavoz de la Casa Blanca Ashley Spee condenó los ataques suicidas y dijo que funcionarios estadounidenses trabajarían con Sharon en la reprogramación de una reunión con el presidente George W. Bush que iba a realizarse mañana.
El secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, instó ayer a las autoridades israelíes y palestinas a no permitir que los responsables de los más recientes atentados asesinos contra Israel afecten al proceso de paz.