El Gobierno israelí amenazó ayer con tomar más medidas punitivas contra los palestinos por su decisión de solicitar ingreso a la Corte Penal Internacional, luego de congelar la transferencia de $100 millones en fondos fiscales.
La decisión palestina de solicitar la membresía en la CPI enfureció a Israel. Los palestinos dijeron que su intención es presentar denuncias de crímenes de guerra contra Israel en el tribunal, con sede en La Haya.
“La Autoridad Palestina ha optado por enfrentar a Israel y no nos quedaremos cruzados de brazos”, indicó el primer ministro Benjamin Netanyahu al Gabinete. Dijo que Israel no permitirá que se “arrastre” a sus soldados ante la corte internacional.
Los palestinos presentaron la solicitud la semana pasada. Se prevé que será aprobada en unos 60 días, lo que allanará el camino para acusar a Israel de crímenes de guerra.
Los palestinos han indicado que demandarán a Israel por su política de construir asentamientos en los territorios ocupados reclamados por ellos, así como por la conducta de las fuerzas armadas israelíes durante la guerra de la Franja de Gaza a mediados del año pasado.
En una respuesta inicial durante el fin de semana, Israel dijo que congeló 500 millones de shekels ($125 millones) en impuestos recolectados a nombre de los palestinos. Las transferencias mensuales son una fuente crucial de ingresos para el Gobierno palestino.
El ministro de Gobierno de Asuntos Estratégicos, Yuval Steinitz, dijo que Israel podría tomar medidas más duras.