El Gobierno israelí estudia la posibilidad de construir, en coordinación con un país vecino, una planta nuclear para producir energía, informó la edición electrónica del diario israelí "Yediot Aharonot".
Según el rotativo, la idea cuenta con el apoyo de varios altos funcionarios israelíes debido a la dependencia del país de fuentes externas de hidrocarburos, la alta polución del aire por las centrales eléctricas y la reducción de la capacidad de la compañía eléctrica nacional de suministrar suficiente energía a todo el país.
Las obras de construcción de la planta tendrían un costo de $2, 000 millones (1, 45 millones de euros) y estarían terminadas en los ocho años siguientes a su aprobación, según expertos en energía citados por el diario, que no precisa en cooperación con qué Estado se haría.
En caso de aprobarse la idea, las obras estarían supervisadas por la comunidad internacional para evitar las sospechas de que Israel produce energía nuclear para propósitos militares.
Fuentes de la oficina del primer ministro israelí, Ehud Olmert, y del Ministerio israelí de Infraestructura reconocieron la posibilidad de un rechazo internacional a la propuesta por este motivo.
Aunque ningún Gobierno israelí ha admitido la posesión de armas atómicas en su arsenal, los expertos militares calculan que Israel tiene en él su principal arma de disuasión frente a sus enemigos árabes, con unos 200 ó 300 cabezas nucleares.