El Ejército israelí comenzó ayer a desmantelar 15 asentamientos "ilegales" construidos en Cisjordania, en medio de la frustración e indignación de los colonos que han prometido resistir a las excavadoras y grúas militares. Se trata de embriones de asentamientos levantados estos últimos dos años sin el consentimiento del gobierno israelí y mientras el Ejército estaba ocupado en reprimir la Intifada palestina.
El primer ministro israelí, Ariel Sharon, desmantelará en total 94 enclaves "ilegales" construidos estos dos últimos años en Cisjordania. Mientras el secretario de Estado de EU, Colin Powell dijo estar satisfecho de ver que Israel mantiene su promesa realizada a la comunidad internacional durante la cumbre de Aqaba la semana pasada.
Por otra parte, el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Silvan Shalom pidió ayer a las autoridades rusas que recurran a sus vínculos tradicionales con los palestinos y los países árabes para intentar salvar el proceso de paz en Oriente Medio.
También, el primer ministro israelí pidió que la Unión Europea (UE) ejerza presiones "claras" con el fin de que cesen los atentados palestinos. "A comienzos de julio, Italia asumirá la presidencia de la UE", declaró Sharon tras el encuentro con su homólogo italiano Silvio Berlusconi, en Jerusalén.
Por otra parte, el primer ministro palestino, Mahmud Abbas descartó ayer usar la fuerza contra los grupos islámicos extremistas, pese a la intención declarada de tales grupos de frustrar el nuevo plan de paz. Sin embargo, el grupo militante islámico HAMAS reiteró su oposición a mantener conversaciones con Abbas.