El Ejército israelí dividió Gaza en dos partes al penetrar sus unidades desde el puesto fronterizo de Karni hasta el mar en el segundo día de invasión de la franja palestina, donde era imposible el paso entre el Norte y el Sur.
La táctica de dividir el territorio, -de 40 kilómetros de largo por 15 de ancho y donde viven millón y medio de personas-, tiene como finalidad cerrar las vías de comunicación y de aprovisionamiento de HAMAS y otros grupos armados.
La operación se produjo al mismo tiempo que se sucedían enfrentamientos entre las tropas israelíes y los milicianos palestinos, en combates que desde el sábado han dejado más de 40 muertos y 150 heridos.
El Ejército de Israel también desplegó unos 80 tanques, vehículos blindados y excavadoras en el antiguo asentamiento judío de Mitzarin, a unos tres kilómetros al sur de la ciudad.
Según dijo Hasan Yalaf, viceministro de Sanidad de HAMAS y director general del Hospital de Shifa, gran número de los fallecidos desde el inicio de la invasión terrestre son civiles.
Yalaf denunció que la situación en Shifa, el principal hospital de la Franja, es "dramática", ya que el centro médico lleva muchas horas sin suministro eléctrico y no se cuenta con medicinas ni personal para hacer frente a la emergencia.
Las fronteras con Israel están cerradas y el Estado judío había informado a primera hora que no permitiría el paso de los cargamentos de ayuda humanitaria con comida y medicamentos.
Tras los últimos ataques, el recuento de víctimas que ha causado en Gaza la operación "Plomo Fundido" -que el Ejército israelí inició el pasado 27 de diciembre y reforzó con la invasión terrestre de la franja palestina-, ronda los 500 muertos, entre ellos más de un centenar de civiles y 2,500 heridos.
En un comunicado, el Ejército del Estado judío admitió la muerte en Yebalia, norte de Gaza, de un soldado de infantería en un enfrentamiento con milicianos palestinos y en el que otro militar israelí resultó herido de gravedad.
Por su parte, el primer ministro israelí Ehud Olmert dijo a su gabinete que Israel no puede permitir que sus ciudadanos continúen siendo atacados por los cohetes de HAMAS desde Gaza.
El jefe del Estado Mayor israelí, el teniente general Gabi Ashkenazi, dijo a varios de los ministros que la mayor parte de los combates fueron a corta distancia, en los que HAMAS prefirió pelear en las zonas urbanas en lugar de terreno abierto. Ashkenazi explicó que la operación busca ocupar las zonas utilizadas por los guerrilleros para lanzar cohetes.