A parte de tener que lidiar con las consecuencias políticas internacionales producto del incidente con la “Flotilla Libertad”, ahora el Gobierno israelí tendrá que hacerle frente a los posibles conflictos internos.
Según reportes en la BBC Mundo, precisa que la decisión tomada contra la “flotilla”, es responsabilidad del denominado grupo de los siete, entre cuyos miembros se hallan el ministro de Defensa, Ehud Barak, el canciller Avigdor Lieberman, Dan Meridor, viceprimer ministro y ministro para Asuntos de Inteligencia, así como el propio Netanyahu.
hay quienes precisan que gran parte de la responsabilidad asignada por el fracaso del operativo recaería, de acuerdo con muchos, con el ministro de Defensa, Ehud Barak.
Sobre este particular el analista Internacional Jorge Aparicio precisó a Panamá América, que el único responsable de esta mala decisión es el canciller israelí Avigdor Lieberman, y esto ha dejado mal parado al país a lo interno y externo.
Esta situación definitivamente será aprovechada por la oposición para buscar que se genere una crisis de gabinete y propiciar así un cambio político y se exija la salida del primer ministro Benjamín Nethanyahu.
La ex canciller Tzipi Livni y otros grupos opositores han criticado duramente la actuación de las autoridades gubernamentales y esto podría degenerar en una lucha de poderes, recalcó, Aparicio.
El experto en temas internacionales aseveró que el Estado de Israel se juega muchas cosas a lo interno y además en el ámbito internacional, del cual hoy en día se encuentra aislado por este incidente.
Esta es la peor crisis que ha vivido en Israel en la esfera política y diplomática, “por ello los gobiernos deben evaluar mesuradamente cada movimiento para evitar este tipo de conflictos.
Sanciones.Las consecuencias del incidente con la “Flotilla Libertad”, podría tener sanciones de orden moral, por que Estados Unidos no permitirá, que se determine otra cosa y hará valer su poder de veto en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas.
Otros incidentes.El polémico abordaje de la flotilla llegó al Parlamento israelí, donde en medio de la sesión estalló una trifulca entre diputados judíos y árabes, con empujones y gritos, cuando la parlamentaria Hanín Zoabi, que viajaba con los activistas, intentó hablar.
Varios diputados exigieron a la presidencia que no le dejara hacerlo y cuando se negó su requerimiento, una parlamentaria del partido ultranacionalista Israel Betenu, Anastasia Mijaeli, subió al estrado y trató de empujarla a Zoabi para apartarla del micrófono.
Otros diputados que intentaron separar a las dos mujeres se vieron implicados en un forcejeo en el que proliferaron insultos a Zoabi, como “traidora”, “enemiga” y “caballo de Troya”.
Diputados de otros partidos árabes salieron en defensa de Zoabi y condenaron a Israel “por no ver la realidad que todo el mundo ve” y responsabilizaron al gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu de las muertes de los nueve activistas abatidos por los comandos.