ISRAEL LIBERÓ ayer a 500 prisioneros palestinos en un gesto de buena voluntad como parte de los acuerdos alcanzados en la reciente cumbre regional en Egipto.
En Cisjordania, mientras tanto, el primer ministro palestino Ahmed Qorei presentó un nuevo gabinete ante al Parlamento, pero las expectativas de una fácil aprobación se disiparon durante una tormentosa sesión. Un nervioso Qorei apagó dos veces apagó el micrófono luego de ser abrumado con quejas de legisladores acerca de la corrupción gubernamental y el fracaso en llevar a cabo prometidas reformas. Si no logra el respaldo parlamentario para su equipo, Qorei se verá obligado a renunciar.
La liberación de prisioneros palestinos fue uno de los gestos a los que el primer ministro Ariel Sharon accedió durante su cumbre de este mes con el líder palestino Mahmoud Abbas en Egipto.
Convoyes de autobuses con presos esposados salieron del campamento de prisioneros israelí de Ketziot, en el desierto, alrededor del amanecer de ayer, llegando a cinco puntos de Cisjordania y la Franja de Gaza antes del mediodía, donde fueron recibidos por una eufórica multitud.
En Naplusa, una ciudad de la Margen Occidental, unas 15,000 personas dieron la bienvenida a un grupo de 100 presos.
Entre los excarcelados, primera tanda de un total de 900 que recuperarán su libertad, no se han incluido prisioneros "con sangre en las manos", esto es, que hubieran causado muertos o heridos. Los otros 400 serán puestos en libertad dentro de tres meses. En el caso de estos, un comité mixto palestino-israelí negociará a cuáles de los reclusos han de incluirse en la segunda tanda.
Mientras que Tribaldos reconoció la necesidad de divulgar el problema de la Caja, pero advirtió que no se puede tomar el riesgo de usar dos o tres meses en estas divulgaciones.