El Gobierno israelí ha decido limitar la respuesta inmediata al atentado que causó el lunes nueve muertos y decenas de heridos en Tel Aviv a una sanción contra diputados palestinos de HAMAS que viven en Jerusalén Este y a quienes será retirado el permiso de residencia.
El primer ministro en funciones y designado también para formar el próximo gobierno, Ehud Olmert, se reunió con sus asesores de seguridad para examinar la respuesta que convenía dar al atentado de Tel Aviv, que ha sido el primero desde que HAMAS llegó al poder a finales de marzo.
Tras la reunión, un portavoz gubernamental indicó que el Ejecutivo mantendrá la lucha contra el terrorismo.
No obstante, la única respuesta declarada al atentado es la "revocación de los derechos de los diputados de HAMAS, con todo lo que eso implica", es decir la pérdida de derechos sociales adquiridos y la necesidad de mudarse a Cisjordania.
Destacó que funcionarios estadounidenses están trabajando de manera estrecha en ese tema con países tales como Gran Bretaña, Francia y Alemania.