La próxima semana se empezará a hacer efectivo el histórico canje de prisioneros acordado entre Israel y el movimiento islamista Hamás, que pondrá en libertad a más de un millar de presos palestinos y devolverá a casa al soldado israelí Guilad Shalit, cautivo desde 2006.
El Servicio Israelí de Prisiones (SIP) anunció que en la mañana del domingo publicará la lista de los 450 palestinos que dejará marchar en una primera fase.
Se abrirá un periodo de 48 horas, establecido por ley, durante el que ciudadanos israelíes podrán presentar ante el Tribunal Supremo alegaciones contra la concesión de los indultos, que deberán ser firmados uno a uno por el presidente israelí, Simón Peres.
Por su parte, decenas de personas se manifestaron frente a la residencia del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en Jerusalén para mostrar su oposición al pacto, por el que el soldado israelí Guilad Shalit quedará en libertad, a cambio de la liberación de 1027 presos palestinos, de los cuales 280 cumplen condenas a cadena perpetua por asesinato.