Mientras los palestinos lloran la muerte del presidente Yasser Arafat, símbolo de sus sueños nacionalistas, los judíos en Israel mostraron rencor y desdén por el hombre al que consideran el "maestro del terrorismo" y a quien acusaron por la muerte de cientos de sus compatriotas.
"Ni siquiera creo que el infierno lo acepte", señaló Moti Cohen, quien afirmó que Arafat es el responsable de un ataque suicida que mató a un amigo. "Cada paso que dio fue para destruir a nuestra gente".
"Muy dentro de mí, me siento feliz", expresó Moshe, un comerciante de Jerusalén. "El (Arafat) inventó el terrorismo y creyó que mediante la violencia conseguiría su objetivo, pero fracasó".
"Lo odiaban por la muerte de miles de israelíes, lo odiaban por obstaculizar los acuerdos de paz entre nosotros y los palestinos", indicó el ministro de Justicia israelí, Yosef Lapid.