CIEN MIL personas, según la Policía israelí, entre ellas reservistas que combatieron contra Hizbulá en Líbano, se manifestaron en Tel Aviv en solidaridad con los dos soldados cautivos de esa milicia y con otro capturado por grupos palestinos en Gaza.
"No se abandona a un camarada en el campo de batalla" y "No se abandona a los soldados", decían las pancartas de los manifestantes en la Plaza Isaac Rabin, en un acto al que se sumaron conjuntos musicales de las Fuerzas Armadas y artistas populares.
La manifestación fue organizada por los amigos de los soldados capturados y no participaron personalidades políticas.
Entre los oradores figuraban algunos parientes de los cautivos.
Al reclamar la liberación de los soldados, uno de los reservistas Itzik Urbaj, hizo "responsables" a los gobernantes israelíes de "devolver a nuestros amigos a sus hogares".
En la guerra con Hizbulá, el primer ministro, Ehud Olmert, "anunció que la liberación de los capturados era el objetivo central, pero no lo probaron los resultados; todos nos ocuparemos de que el Gobierno no vuelva a fracasar", afirmó el orador.
Recordó, en ese sentido, el caso de otro prisionero, Ron Arad, apresado hace 20 años en Líbano y de cuyo destino Israel nunca tuvo noticia.
Tras el alto el fuego en Líbano, el pasado día 14, Ehud Olmert, el ministro de Defensa Amir Peretz, y el jefe de las Fuerzas Armadas, general Dan Halutz, han sido cuestionados por no haber logrado la liberación de los soldados pese a la ofensiva militar y a dos meses de operaciones en la Franja palestina de Gaza.
Olmert ha designado una comisión oficial de investigación por los fallos registrados durante la ofensiva en Líbano, entre otros el de rescatar a los soldados.
No obstante, algunos sectores políticos exigen una comisión judicial de investigación e incluso la dimisión de Olmert, Peretz y Halutz, ex comandante de la Fuerza Aérea.
Israelíes reclaman la libertad de soldados
El dirigente de Hizbulá, Hassan Nasralá dijo que no imaginó las repercusiones por los secuestros.