Los italianos están llamados a votar mañana y el lunes en cuatro referendos sobre temas clave como la gestión del agua, la energía nuclear y la ley del “legítimo impedimento”, uno de los “escudos judiciales” de Silvio Berlusconi, percibidos como un nuevo test sobre el apoyo al primer ministro.
Una de las principales incertidumbres que rodea a la cita es si se alcanzará el quórum para que las consultas sean válidas, puesto que por ese motivo en los últimos 16 años ningún plebiscito de los celebrados en el país lograron salir adelante.
Mientras que desde los grupos de activistas contra la energía nuclear y de la oposición de centroizquierda, promotora de los plebiscitos, se intenta que la gente acuda a votar, desde el Gobierno se promueve la abstención.
Berlusconi ya ha anunciado que no acudirá a votar, al igual que lo han hecho numerosos representantes de su partido, el Pueblo de la Libertad, demostrando así su oposición a los referendos, en especial el de la energía nuclear.