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Italia refuerza seguridad

Más de cuatro millones de peregrinos y personalidades están llegando a Roma.


ALREDEDOR de Roma se han apostado proyectiles antiaéreos, y una torpedera de la armada patrulla las costas cerca de la capital.
Esas y otras medidas de seguridad constituyen una advertencia de Italia a los terroristas a pocas horas del funeral del papa Juan Pablo II.
Aunque las autoridades italianas restan prominencia a la amenaza de un ataque, no toman la posibilidad a la ligera: el funeral de mañana atraerá a millones de peregrinos junto con el presidente estadounidense George W. Bush, dos de sus predecesores, y docenas de monarcas, presidentes y primeros ministros.
Hay numerosas razones por las que los militantes podrían considerar un ataque, principalmente la participación de Italia en la coalición encabezada por Estados Unidos en Irak y las investigaciones de supuestas células de Al Qaeda en Milán.
Además hay numerosos blancos potenciales: Bush, el príncipe Carlos de Gran Bretaña y el primer ministro británico Tony Blair; el secretario general de las Naciones Unidas Kofi Annan, y numerosos líderes mundiales y personalidades, incluyendo los presidentes de Irán y Siria.
Desde primeras horas se puso en marcha la prohibición a vuelos privados de sobrevolar Roma en un radio de 63 kilómetros y una altitud de 6,500 metros, y hoy se ampliará a los vuelos comerciales dentro de un radio de nueve kilómetros desde el centro de la capital.
Los aeropuertos de Fiumicino, Ciampino y la base militar de Pratica di Mare serán los empleados por las delegaciones oficiales para su llegada a Roma lo cual, en el caso de las dos primeras instalaciones, obligará a cancelaciones o alteraciones de vuelos comerciales.
Mañana en las horas que se celebrará el funeral, el espacio aéreo italiano será controlado por un avión radar Awacs de la OTAN, que despegará desde la base de Geilenkirchen (oeste de Alemania) y tendrá una cobertura de unos 320 kilómetros.
El Cónclave para elegir al sucesor de Juan Pablo II comenzará el próximo 18 de abril, así lo decidió la congregación de cardenales, que también abrió el testamento del Papa, de marcado carácter espiritual.
El portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, dijo que no existe el nombre del cardenal "in pectore".
Las reuniones de los purpurados continuarán en los próximos días, aunque no todos han llegado a Roma, ya que lo hacen de manera escalonada.
El leal asistente del Papa Juan Pablo II está empacando sus maletas.
Antes de la misa fúnebre de mañana el arzobispo Stanislaw Dziwisz colocará un velo de seda sobre el rostro del Pontífice fallecido y recitará una plegaria antes de que se cierre el féretro.
Será el último acto público de Dziwisz por el hombre a quien sirvió durante más de 40 años.
El secretario privado de Juan Pablo efectuará ese ritual según las nuevas reglas para la muerte y funeral de un Papa.
Después del entierro su paso siguiente, según esas mismas reglas dictadas por Juan Pablo II en 1996, será recoger sus pertenencias y salir del departamento papal.
El departamento debe ser sellado y vaciado de todo elemento personal hasta que se aloje el nuevo Papa.

  • Cazas del Ejército italiano estarán disponibles para despegar en pocos segundos e inutilizar cualquier aparato fuera de control que se pueda detectar. Se instalarán lanzamisiles Spada.

  • Sedes oficiales y Embajadas, así como estaciones ferroviarias y aeropuertos cuentan con una presencia policial y del Ejército.


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191816
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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