Hechos
- El voto en blanco permite a los partidos seguir negociando y establecer nuevas estrategias con miras a la conquista de la presidencia de la República.
- Si se llega a la cuarta votación, es suficiente la mayoría absoluta, fijada en 504 votos, para ser designado jefe del Estado.
- La apuesta de Bersani por Marini generó críticas en el seno de la formación progresista y de los miembros de centroizquierda.
La segunda votación en el Parlamento para elegir al nuevo presidente de la República italiana concluyó sin que ninguno de los candidatos alcanzara la mayoría de dos tercios requerida para sustituir al actual jefe del Estado, Giorgio Napolitano, cuyo mandato finaliza el 15 de mayo.
En la votación, en la que tienen derecho a participar 1,007 electores, tomaron parte 948, de los que 418 votaron en blanco, mientras 230 lo hicieron por el jurista Stefano Rodot, candidato del Movimiento 5 Estrellas, del cómico Beppe Grillo.
Rodot se convirtió en el aspirante más votado, mientras que el exsindicalista Franco Marini recibió 15 apoyos de los miembros del PD y el PDL.