La izquierda y los sindicatos franceses criticaron con dureza al presidente Nicolas Sarkozy por unas declaraciones en las que se jactó de que desde que llegó al poder en mayo de 2007 "nadie se entera ya cuando hay huelgas en Francia".
El portavoz del Partido Socialista, Julien Dray, afirmó por televisión que Sarkozy "se equivoca al tomar a la ligera la cólera existente en el país", en momentos en que hay "sufrimiento y dificultades" y ninguna mejora en el poder adquisitivo de los ciudadanos. El secretario general del sindicato FO, Jean-Claude Mailly, calificó las declaraciones de Sarkozy de "provocación" y le aconsejó ser más "prudente", mientras que el de la FSU, Gerard Aschieri, dijo que estas palabras no son dignas de un presidente.