Los dos grandes partidos de la derecha y la izquierda mexicanas anunciaron sus primeras acciones legales conjuntas para que se aclare si el virtual vencedor de las elecciones presidenciales del 1 de julio pasado, Enrique Peña Nieto, y su partido incurrieron en lavado de dinero para comprar votos.
“Tenemos la certeza de que existen aquí evidencias fuertes, contundentes, de manejo ilegal de recursos durante esta campaña”, señaló el presidente del Partido Acción Nacional (PAN), Gustavo Madero.
El conservador PAN y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) anunciaron la apertura de dos vías, una en el ámbito electoral y otra en el de la justicia ordinaria, para pedir que se investigue el presunto lavado de dinero en beneficio del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
“Estamos haciendo la petición respetuosa para que esto se desahogue y se aclare antes de la calificación de la elección por parte del Tribunal (prevista antes del 31 de agosto), y no ex post, para saber la magnitud, el origen de estos recursos ilegales que han sido denunciados y la presunción de lavado de dinero”, añadió Madero.
La clave de la petición es que las investigaciones sean expeditas y rindan frutos antes de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) determine si la elección es válida y declare formalmente presidente electo a Peña Nieto.
El PRD pidió que los comicios sean declarados inválidos, pero el PAN no llega tan lejos y su presidente, Gustavo Madero, reiteró que el partido acatará “sin regateos el fallo del TEPJF, máximo órgano jurisdiccional de los comicios.