James Murdoch, hijo del magnate de los medios de comunicación Rupert Murdoch, puso en evidencia al Gobierno británico después de revelar unas estrechas relaciones con el primer ministro, David Cameron, y varios miembros de su Gabinete.
El expresidente de News International (NI), la rama británica del imperio mediático de Rupert Murdoch, relató durante su comparecencia en la denominada comisión Leveson sus continuos y estrechos contactos con ministros del Reino Unido, especialmente con el titular de Cultura, Jeremy Hunt.
Esta comisión presidida por el juez Brian Leveson, que investiga los estándares éticos de la prensa británica y la relación entre periodistas y políticos, fue puesta en marcha por el Gobierno británico tras el escándalo de las escuchas del dominical británico clausurado “News of the World”, del que Murdoch era propietario.
El hijo del magnate, que juró sobre la Biblia decir toda la verdad, reveló que se reunió con Cameron unas 12 veces cuando este estaba aún en la oposición, una de ellas días antes de que su grupo mediático decidiera apoyar a los conservadores en las elecciones de mayo de 2010.
Además, durante su comparecencia se hicieron públicos unos correos electrónicos que muestran cómo supuestamente el ministro de Cultura filtró información secreta al grupo Murdoch sobre la operación con la que News Corporation pretendía hacerse con la totalidad de la plataforma digital BSkyB, de la que ya poseía el 39% de las acciones.