Japón advirtió ayer que lanzaría una acción militar contra Corea del Norte si tuviera pruebas sólidas de que ese país comunista se dispone a atacarlo con misiles balísticos.
"Nuestra nación usará la fuerza militar como medida de autodefensa si (Corea del Norte) comienza a recurrir a las armas contra Japón", dijo el ministro japonés de Defensa, Shigeru Ishiba.
Ishiba agregó que Tokio consideraría el proceso de inyectar combustible en un misil como el comienzo de un ataque militar si se determinaba que éste apunta a Japón.
El ministro enfatizó que Japón sólo atacaría a Corea del Norte como medida claramente defensiva. "Nosotros diferenciamos esto del concepto de ataque preventivo", expresó Ishiba.
La constitución de la posguerra de Japón le prohibe desatar una guerra como forma de resolver disputas internacionales. Una eventual respuesta militar de Tokio debe limitarse a la autodefensa.
Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU tiene el poder de imponer sanciones económicas a la empobrecida y aislada Corea del Norte, paso que Pyongyang ha dicho que equivaldría a una declaración de guerra.
China y Rusia insistieron ayer en que la situación planteada por el programa nuclear de Corea del Norte debería resolverse mediante un diálogo directo entre Washington y Pyongyang, aún cuando la cuestión ha sido remitida al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
La Agencia Internacional de Energía Atómica remitió el miércoles el asunto al Consejo de Seguridad con la aprobación tácita de China, que tiene una banca en la junta de gobernadores de la agencia.
El secretario de Estado de EU, Colin Powell, declaró ayer al Congreso que Corea del Norte rechazó una propuesta del de EU para involucrar a China y otros países en las conversaciones sobre los programas de armamento nuclear de Pyongyang.
"Tenemos aquí una situación regional"", dijo Powell. No puede ser sólo Estados Unidos" quien trate de reducir la amenaza del desarrollo armamentista de Corea del Norte.
También ayer el secretario de Defensa estadounidense, Donald H. Rumsfeld, dijo que Corea del Norte puede ser una gran amenaza como abastecedor de armas nucleares.
Por otro lado, el mandatario de Corea del Sur, Kim Dae-jung, hablará hoy a la población para responder a las acusaciones de que el gobierno surcoreano pagó a Corea del Norte para que se realizara una histórica cumbre entre ambos países, dijo un funcionario del gobierno.
El escándalo, calificado por la prensa de Seúl de "dinero por cumbre" y la arriesgada política en materia nuclear con Corea del Norte arrojaron una sombra de dudas sobre Kim y su política hacia la nación vecina, a sólo ocho días de que el presidente de 78 años deje el poder y lo entregue a su sucesor, Roh Moo-hyun.
El presidente electo de Corea del Sur, declaró ayer que no acompañará a Estados Unidos en ningún plan de atacar Corea del Norte para detener el desarrollo de su programa nuclear, dijeron sus asistentes.