Japón podría abandonar la Comisión ballenera internacional (CBI) si el grupo que se opone a la pesca del cetáceo gana terreno en el Congreso anual en Sorrento (Italia), advirtieron ayer dirigentes japoneses.
"Si los países que están en contra de la pesca siguen firmes en sus posiciones irracionales y agravan la situación, una de nuestras opciones sigue siendo el retiro (de la CBI)", amenazó un responsable del ministerio de Pesca, Hideki Morinuke.
Japón espera someter a los otros países a un plan para reiniciar la pesca comercial de la ballena pequeña en la Antártica.
Japón detuvo la pesca comercial en 1988 tras la moratoria de la CBI, votada en 1982.
Pero practica desde 1987 una pesca "científica" responsable de la muerte de 700 ballenas de gran tamaño cada año.