Japón promulgó una controvertida ley allanando el camino para el envio de tropas para ayudar a la reconstrucción de Irak, en lo que podría ser su mayor despliegue militar en el extranjero desde la Segunda Guerra Mundial.
Tras dos días de tácticas dilatorias del partido de la oposición, la cámara alta del parlamento aprobó la ley que los críticos dicen podría violar la constitución pacifista de Japón.
El Gobierno decidiría el calendario y el tamaño del envio de tropas tras un estudio cuidadoso.
Los combatientes gubernamentales se quejaban de que no tenían municiones y parecían muy cansados. Otros soldados llegaron unos minutos más tarde, muy nerviosos y tensos.
Por la mañana, varios disparos de mortero causaron por lo menos 11 muertos y decenas de heridos en los barrios de Mamba Point y Newport.