Miles de japoneses protestaron ayer contra el establecimiento cerca de Tokio de una base permanente para un buque militar nuclear de Estados Unidos, diciendo que un reciente incendio a bordo lo hizo peligroso.
Unos 13,000 manifestantes se reunieron en un parque cerca del puerto de Yokosuka, al sur de la capital, donde el portaaviones George Washington va a estar anclado, dijeron organizadores y reportes de prensa. Unos 250 residentes han presentado una demanda para evitar que el portaaviones sea anclado en aguas japonesas.