El presidente de Irán, Mohamed Jatami, advirtió ayer a sus rivales de línea dura que estaban poniendo a los jóvenes iraníes contra la religión y la República Islámica fundada por el ayatolá Ruhollah Jomeini hace exactamente 25 años.
El gobierno de Jatami accedió renuentemente a realizar elecciones parlamentarias la semana próxima, que según sus partidarios reformistas fueron preparadas para asegurar una mayoría conservadora, o de línea dura. El clérigo moderado aseguró que el estado islámico sólo sobreviviría mediante reformas.
"Oponerse a los deseos del pueblo e ignorar las demandas del pueblo en nombre de la religión (...) sólo creará decepción en la generación joven de la República Islámica, y Dios no lo permita, su religión", dijo en un apasionado discurso.
Ante decenas de miles de personas en una ceremonia al aire libre en Teherán, para conmemorar el cuarto de siglo de gobierno clerical, Jatami prometió continuar presionando en aras de reformas durante lo que resta de su segundo mandato, que expira el año próximo.
"Si puedo cumplir mis promesas o no, si hay fuerte resistencia o no, no conozco otra vía que ésta y no elegiré otro sendero", agregó.
La relativa impotencia de Jatami ante los radicales opuestos a sus esfuerzos por promover mayor democracia, justicia y libertades sociales en el país de 66 millones de habitantes ha quedado de relieve en la reciente disputa electoral.
Irán celebra ayer el vigésimo quinto aniversario de la instauración de la Revolución Islámica en medio de la peor crisis política de los últimos años, que enfrenta a las instancias conservadoras con el Gobierno reformista del presidente Mohamed Jatami.
Decenas de miles de iraníes salieron a las calles para conmemorar el aniversario, en especial en Teherán, donde Jatami dirigió un discurso en la plaza Azadi escoltado por grandes fotos del líder supremo de la Revolución Islámica, ayatolá Ali Jamenei, y del fundador de la República Islámica, el ayatolá Jomeini.
El Presidente comenzó con consignas solemnes, como cuando dijo que "la Revolución Islámica es el fruto de 100 años de lucha, que nos ha permitido disfrutar de la libertad y la religión".
Jatami aludió a la grave crisis política que azota el país desde el pasado mes, cuando el Consejo de Guardianes de la Constitución (CGC) descalificó a más de 3,600 candidatos a las elecciones parlamentarias del 20 de febrero, de los que luego readmitió solo a menos de un tercio.
El CGC hizo público el martes su lista definitiva, según la cual 5,627 candidatos han sido admitidos, de un total de 8,144 personas que se habían presentado.
El principal partido reformista del país, el Frente Islámico de Participación, que encabeza Mohamed Reza Jatami -hermano del presidente y uno de los vetados- ha decidido boicotear los comicios.
Esta crisis política, unida a las acusaciones de EU a Teherán de proteger a grupos terroristas o de buscar armas de destrucción masiva, han llevado a la República Islámica a uno de los momentos más críticos de su historia.