El teniente general retirado estadounidense Jay Garner asumió ayer como administrador del Irak de la posguerra, en cuya capital, los ingenieros y las fuerzas de seguridad trabajaban a fin de reanudar los servicios públicos y restaurar el orden.
Garner llegó al otrora Aeropuerto Internacional Sadam luego de un corto viaje desde Kuwait, 12 días después de que tanques y tropas estadounidenses tomaron la capital iraquí y derrocaron al régimen de Sadam Hussein. Más tarde, el militar retirado realizó un recorrido por un hospital y señaló que su prioridad será restaurar servicios básicos, como la electricidad y el agua potable.
Mientras su avión tocaba tierra, nubes de humo manchaban todavía los cielos de Bagdad, a causa de los incendios provocados por saqueadores en una ciudad sin ley.
Por otro lado, el diario Le Monde de Francia informó que Bechtel, la compañía norteamericana más poderosa de la industria de la construcción, obtuvo el contrato más jugoso de la reconstrucción de Irak. Las empresas competidoras de Bechtel señalaron que obtuvo el contrato gracias a sus relaciones con los republicanos.
Según informaciones colectadas por el corresponsal del diario, Bechtel donó $1,300 millones a la campaña de diversos candidatos entre 1999 y 2002.
Entre los administradores de la firma figuran George Schultz, que la presidía antes de ser secretario de Estado de Ronald Reagan.