En medio de críticas duras desde el Congreso, la directora del Servicio Secreto aceptó toda la responsabilidad por las fallas de seguridad en la Casa Blanca que ocasionaron que un hombre con un cuchillo llegara hasta la mansión presidencial y recorriera parte de esta antes de ser sometido.
“Es inaceptable”, admitió Julia Pierson a los legisladores, luego de revelar también que en lo que va de este año seis personas han saltado la reja, incluso uno apenas una semana antes de que se metiera el excombatiente Omar J. González, el 19 de septiembre.
La funcionaria compareció ante la Comisión de Reforma y Supervisión de Gobierno de la Cámara de Representantes. Sin embargo, la promesa que hizo para revisar la forma como la agencia protege al presidente dejó inconformes a los legisladores de ambos partidos. Con detalles claves de la extraordinaria intromisión todavía siendo un misterio 11 días después, varios congresistas están pidiendo que la agencia sea sometida a una investigación independiente.
“Deseo ante Dios que usted proteja a la Casa Blanca como protegió este día su reputación”, dijo a la funcionaria el legislador demócrata Stephen Lynch.
Tranquila pero a la defensiva durante su testimonio, Pierson reveló que al menos dos uniformados reconocieron al intruso de un incidente ocurrido días antes, pero no se le acercaron y tampoco reportaron su presencia a sus superiores.
El 25 de agosto, González fue detenido cerca de la reja de la Casa Blanca por portar un hacha pequeña, dijo la funcionaria.