El jefe del estado mayor israelí dijo que los palestinos significan una amenaza semejante al cáncer a la que es necesario combatir hasta el final. Mientras tanto, en Cisjordania, tanques israelíes con respaldo de helicópteros invadieron el campamento de refugiados de Jenin y detuvieron a Jamal Abul Haji, dirigente regional de la milicia islámica Hamas. Protegidos por fuego intenso de ametralladoras, los soldados tomaron la guarida de Abul Haji en un edificio de tres pisos, dijeron activistas del grupo.
Abul Haji perdió una mano en combates con las tropas israelíes en abril. Oficiales militares, que hablaron bajo la condición de anonimato, dijeron que Abul Haji era autor intelectual de por lo menos seis atentados suicidas, entre ellos el que mató a nueve personas en el norte de abril el 4 de agosto y la bomba que mató a 15 en una pizzería de Jerusalén.
Por otra parte, un abogado del gobierno israelí alegó ante la Corte Suprema que la expulsión de tres parientes de presuntos terroristas palestinos de Cisjordania a Gaza no constituía violación del derecho internacional.
El caso, que sentará precedente, es ventilado ante nueve jueces en lugar de los habituales tres magistrados. Los militares dicen que las expulsiones disuaden a los autores de atentados. Los abogados defensores de derechos humanos dicen que esa medida viola el derecho internacional y constituye un castigo colectivo.
La corte entró en receso ayer sin tomar una decisión. En la Franja de Gaza, dos proyectiles de mortero cayeron en asentamientos judíos, sin causar víctimas. El viernes pasado, soldados israelíes frustraron un intento de ataque de milicianos a un asentamiento. En tanto, siete árabes israelíes fueron arrestados por presunta complicidad en un ataque suicida que mató a nueve personas, informó ayer la policía, aumentando los temores de una alianza cada vez mayor entre árabes israelíes y militantes palestinos.
Ayer, la policía israelí anunció los arrestos de los siete miembros de una familia árabe israelí, acusados de estar involucrados en un ataque suicida contra un autobús en la intersección Meron en el norte de Israel el 4 de agosto, que causó la muerte de nueve pasajeros y transeúntes.
Por otra parte, oficiales israelíes y palestinos pusieron fin anoche a una reunión de seguridad para discutir un plan de retirada progresiva de las tropas israelíes de las zonas autónomas reocupadas, informaron fuentes de ambas partes, que no hicieron comentarios sobre el resultado de las conversaciones.
El encuentro se centró en la aplicación del denominado acuerdo "Gaza-Belén primero", que prevé que el ejército israelí se retire progresivamente de los sectores autónomos palestinos que reocupó y que pasarán a ser controlados por la Autoridad Palestina, encargada de garantizar la seguridad en esas zonas.