Un temporal invernal paralizó ayer amplias zonas de Galilea en el norte de Israel, las sierras de Cisjordania, al este, y a Jerusalén, en el centro, que ha quedado prácticamente aislada bajo un grueso manto de nieve. El transporte quedó suspendido en las zonas nevadas y la Policía exhorta a los automovilistas a permanecer en sus hogares.
Los establecimientos escolares permanecen cerrados. En la ciudad de Nazaret el temporal derribó un muro de apoyo a un edificio sin que se informara de víctimas y la corporación de electricidad se halla en estado de alerta máxima.
El temporal también afecta a la población en el macizo del Golán, territorio que Israel ocupó en la guerra de 1967 y que en la temporada invernal sirve de centro de esquí.
De momento, no se ha informado de accidentes o víctimas debido al temporal que, según los meteorólogos, se prolongará hasta mañana miércoles en todo el país.