El reverendo estadounidense Jesse Jackson calificó de "repugnante, inmoral e ilegal" una propuesta del pastor evangélico Pat Robertson, que la semana pasada instó a Washington a asesinar al presidente venezolano Hugo Chávez, durante un acto en la Asamblea Nacional venezolana.
Al referirse al llamado al magnicidio de Robertson, Jackson dijo que "fue una declaración repugnante, inmoral e ilegal; merece una investigación de nuestra FCC (Comisión federal de comunicaciones) y del Departamento de Justicia, y un rápido rechazo de nuestro presidente. Hasta ahora esto no ocurrió".
Jackson fue invitado a ser el orador principal en un acto en la Asamblea Nacional para conmemorar los 42 años de la marcha sobre Washington, liderada por el pastor Martin Luther King, para reclamar los derechos civiles de los negros estadounidenses.
"La buena noticia es que las políticas de asesinato forman parte de nuestro sórdido pasado y ahora son ilegales.
Debe quedar inequívocamente claro que ese tipo de acto hediondo no es deseable, no está diseñado ni planificado.
Debemos usar nuestro poder para reducir tensiones, reducir la retórica de nuestras amenazas", dijo el líder negro estadounidense. Jackson, que recibió una ovación de pie de los asistentes a la ceremonia, expresó su "sincero agradecimiento al presidente Hugo Chávez, democráticamente electo líder de Venezuela, cuya visión de inclusión y compromiso para elevar a los pobres responde al imperativo moral de nuestro tiempo".
Jackson y Robertson son dos pastores protestantes que se encuentran en ambos extremos del espectro político estadounidense.
El presidente de EU, George W. Bush, se mostró optimista sobre el futuro de la Constitución iraquí pese a los "desacuerdos" y "reservas" de la comunidad suní.
El texto ignora una petición de la comunidad sunita, que reclamaba que Irak fuera presentado como perteneciente al mundo árabe. La Constitución estima que "su pueblo pertenece a la nación árabe".