El rechazo a los políticos tradicionales y a los actos de corrupción parecen haberle allanado el camino a Jimmy Morales, un comediante que a poco de estrenarse en esta nueva carrera de servidor público figura como uno de los candidatos presidenciales sorpresa para los comicios generales del próximo 6 de septiembre en Guatemala.
Nacido el 18 de marzo de 1969, este guatemalteco dejó atrás el mundo de la farándula para buscar la primera magistratura del país centroamericano con el respaldo del partido Nación y el Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación), un colectivo novato en la contienda electoral.
Con poco más de tres meses en campaña, Morales ha ido ganando terreno a pasos agigantados y creciendo como la espuma ya que, según las encuestas, es una de las alternativas de los votantes para los comicios: se ha convertido en la segunda fuerza en intención de voto.
En los sondeos, el candidato presidencial aparece por encima de políticos tradicionales y viejos conocidos del electorado, como la ex primera dama de Guatemala, Sandra Torres, de la opositora Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), o la hija del general golpista José Efraín Ríos Montt (1982-1983), Zury Ríos Sosa, de Visión con Valores (Viva).
Aunque estas dos mujeres buscan por primera vez la Presidencia, lo cierto es que son dos nombres que siempre han estado presentes en la política criolla desde hace muchos años, una situación antagónica a la de su contrincante Morales, que a pesar de no tener experiencia tampoco parece tener tacha.
Morales se ha convertido por ahora en una especie de "sombra" de Manuel Baldizón, de Libertad Democrática Renovada (Líder), que corre por segunda vez al más alto cargo del Ejecutivo y que de antemano se perfilaba como el favorito para ganar los comicios.
Este empresario obtuvo el 24.9% de la intención de voto en una encuesta publicada el pasado lunes por el diario Prensa Libre, seguido de Morales con un 16.2%, Torres con un 14.7% y Ríos con un 4.9%. Los otros diez aspirantes están por debajo de ese porcentaje.
Los analistas comentan que los señalamientos de tráfico de influencias y de corrupción en contra de miembros de Lider, entre ellos el compañero de fórmula de Baldizón, Edgar Barquín, han desgastado a la figura del candidato presidencial.
La desilusión y el desencanto de los guatemaltecos por la corruptela y los políticos tradicionales ha sido aprovechada por el comediante que salió como "emergente" para acaparar las simpatías con su frase "ni corrupto, ni ladrón".
El mayor respaldo de Morales está en la clase media, mientras que el candidato de Lider recibe el apoyo en el nivel bajo de la sociedad, debido a programas sociales que ha impulsado su partido desde el Congreso.
Aunque Morales ya era conocido por sus películas de comedia, entre las que figura "Un presidente de a sombrero", "Ve que vivos", "Una aventura en el más allá" y "Repechaje", y su programa dominical de televisión "Moralejas" que produce desde hace 15 años junto con su hermano Sammy, Jimmy comenzó a figurar en la arena política tras la crisis que provocó en abril pasado el destape de la corrupción estatal.
Sin mucha alaraca, el candidato del FCN-Nación incluso podría llegar hasta la segunda vuelta electoral si los vaticinios resultan positivos.
No obstante, los rumores de quien está detrás de su candidatura no se han hecho esperar y algunas voces, que prefieren mantenerse en el anonimato por falta de pruebas, lo vinculan con la extrema derecha y con la Asociación de Veteranos Militares de Guatemala.
El inesperado crecimiento ha tomado por sorpresa al partido y al propio Morales, ya que incluso el mismo candidato ha reconocido que ni siquiera tiene un plan de gobierno definido.
Morales lleva como aspirantes a la Vicepresidencia al exrector de la estatal Universidad de San Carlos (USAC), Jafeth Cabrera, y ambos fueron proclamados el pasado 18 de mayo, apenas 16 días después de que el Tribunal Supremo Electoral convocara a los comicios.
Independientemente de si los resultados le favorecen en las urnas el próximo 6 de septiembre, el candidato del FC-Nación podría ser el gran ganador de la crisis política que se desató tras la desarticulación de las mafias de corrupción enquistadas en el Estado y que tienen en prisión a más de 60 personas.
Más de 7.5 millones de guatemaltecos están convocados por el Tribunal Supremo a las elecciones generales para renovar presidente, vicepresidente, 158 diputados al Congreso, 20 al Parlamento Centroamericano y 338 corporaciones municipales para el periodo 2016-2020.