Un grupo de asaltantes embozados mató a tres personas mediante la detonación de una bomba frente a un banco en el noreste de China, y huyó con un botín de 2 millones de yuanes (242,000 dólares), dijo ayer un funcionario.
Por otra parte, siete personas murieron en la provincia de Shaanxi, en el centro norte de China, en la colisión de un tren de transporte de carbón con un triciclo-taxi a motor, informó ayer la agencia de noticias oficial "Xinhua".