Los palestinos viven una jornada negra tras la muerte de al menos nueve personas en una ofensiva israelí por Cisjordania en la que también han resultado heridos más de 30 civiles y milicianos.
El recrudecimiento de las operaciones militares israelíes, que sigue a una jornada navideña de relativa calma, se produjo de forma simultánea en tres lugares distintos de Cisjordania, Tulkarem, Kalkilia y Ramala, pero también hubo enfrentamientos armados en muchos otros lugares de los territorios ocupados.
Fuentes militares dijeron que estas tres operaciones estaban previstas desde hacía tiempo, pero "se habían aplazado debido al mal tiempo en la zona esta última semana y hasta que las condiciones en el terreno fueran propicias". En Tulkarem, fuerzas de la Policía de Fronteras disfrazadas de árabes cercaron a mediodía a un activista de las Brigadas de Al Aqsa, Yamal Al Yihíe, al que instaron a salir de su casa y entregarse.
Al-Yihíe, de 28 años y que hace unos días salió ileso de un intento de asesinato por Israel, se opuso a tiros al arresto y fue abatido por los soldados.