Medio millón de jóvenes católicos de 193 países celebran la vigésima edición de la "Jornada Mundial de la Juventud", seis días de fiesta y debate de temas actuales que no necesariamente son del agrado de la Iglesia.
La Jornada, a la que el Papa Benedicto XVI se incorporará mañana, arrancará oficialmente a las 15: 00 GMT con la celebración simultánea de la Eucaristía en Düsseldorf, Bonn y Colonia.
La agenda de estos días de convivencia, celebración de la Fe y reflexión, es amplia y, aunque salpicada de manifestaciones lúdicas, recoge temas para los que los jóvenes creyentes piden respuestas.
Uno de los grupos que alzará la voz es la Coalición Internacional de Jóvenes Progresistas, cuyos miembros viajaron a Colonia, para rebatir la posición del Vaticano respecto al uso del condón.
"La oposición del Vaticano al preservativo afecta directamente la vida y la salud de millones de jóvenes en todo el mundo", denunció la coalición, formada por jóvenes de entre 18 y 30 años de países tan dispares como Ghana, Portugal, Bolivia y EU.
Presentarán como argumento las estadísticas sobre la incidencia del SIDA en América Latina, Asia y África, donde la pandemia sigue haciendo estragos.