El Papa Juan Pablo II beatificará el domingo en Bratislava, capital de Eslovaquia, a dos víctimas de las persecuciones comunistas, consideradas figuras heroicas de la Iglesia católica local, el obispo Vasil Hopko (1904-1976) y la religiosa Zdenka Cecilia Schelingova (1916-1955).
Después que el régimen comunista checoslovaco decidió prohibir y eliminar la religión católica, en febrero de 1950, el obispo Vasil Hopko, la más alta representación religiosa, fue detenido, aislado, internado en un hospital y mantenido prisionero por 15 años.
Considerado oficialmente como un "mártir" por las autoridades del Vaticano, no hubo necesidad de probar durante el proceso de beatificación que había hecho un milagro para ser proclamado beato. Por otro lado, el Vaticano consideró romper con siglos de tradición para canonizar por la vía rápida a la Madre Teresa de Calcuta, eludiendo el paso intermedio de la beatificación, dijeron ayer fuentes eclesiales.
A inicios de año, según una fuente, funcionarios del Vaticano "consideraron seriamente" la posibilidad de poner en "vía rápida" hacia la canonización a la monja fallecida en 1997.
Una carta a nombre del Papa Juan Pablo II fue enviada a los cardenales en Roma, pidiéndoles su opinión sobre la posibilidad de eludir la beatificación, indicaron las fuentes. La Madre Teresa ya había recibido un tratamiento preferencial para su beatificación, pero el Vaticano decidió no tomar el camino directo hacia la canonización, aparentemente porque algunos funcionarios no se sentían cómodos con establecer el precedente.
Juan Pablo II ha sido el pontífice que ha proclamado más beatos y santos en la historia de la iglesia católica. En total ha proclamado 1,319 beatos y 473 santos, mientras todos sus precedesores habían proclamado sólo 310 beatos y 300 santos.