El Papa Juan Pablo II parece decidido a espantar los malos augurios sobre su salud, multiplicando sus actividades, según se deduce de su agenda de trabajo de ayer, durante la cual recibió varios embajadores, dos nuncios y un centenar de obispos. El sumo pontífice, de 83 años, inmovilizado prácticamente por la enfermedad de Parkinson, apareció en pésimas condiciones la semana pasada durante su visita de cuatro días a Eslovaquia.
Tras haber descansado el lunes, el martes reanudó sus audiencias privadas en la residencia veraniega de Castelgandolfo, a 30 km al sudeste de Roma. El miércoles se trasladó a Roma para la tradicional audiencia de los miércoles y este jueves recibió una delegación de obispos del mundo y al primer ministro de Noruega, Kjell Magne Bondevik y su familia.
El Papa, que al parecer estaba en buena forma, permaneció siempre sentado durante el encuentro privado de unos 10 minutos con el mandatario noruego, con el que conversó entre otras cosas sobre su visita a ese país en 1989. Después de la audiencia, recibió al presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, con el que examinó el espinoso conflicto en Medio Oriente.
Más tarde se entrevistó con el embajador de Luxemburgo ante la Santa Sede, Jean Wagner, y conversó con el nuncio apostólico en Washington, el colombiano Gabriel Montalvo y representante de la Santa Sede ante la Organización de Estados Americanos (OEA). La agenda pontificia incluyó también un encuentro con el nuncio en Senegal, Giuseppe Pinto, y una reunión con cerca un centenar de obispos, quienes se encuentran en Roma para una serie de seminarios.
A los prelados, el pontífice confirmó en un discurso que firmará el próximo 16 de octubre, en ocasión de los 25 años de pontificado, un documento sobre los trabajos del sínodo celebrado en el 2001 y dedicado a la misión episcopal.
Tres presidentes de la República, el lituano Rolandas Paksas, el uruguayo Jorge Battle y el timorense Xanana Gusmao, serán recibidos por Juan Pablo II el 2, 13 y 23 de octubre. Dos ministros de Relaciones Exteriores, el australiano Alexander Downer y el libanes Jean Obeid estarán en Castelgandolfo el 2 y 3 de octubre.
El primado anglicano, el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, se entrevistará con el pontífice el 4 de octubre. Según fuentes vaticanas, los días más intensos serán del 16 al 19 de octubre, cuando festejará el 25 aniversario de su elección al trono de Pedro, el 16 de octubre de 1978.
Cerca de 300 altos prelados, entre ellos 166 cardenales con derecho a elegir su sucesor y numerosos obispos, procedentes de numerosos países, se reunirán en el Vaticano en homenaje al pontífice. El domingo 19 de octubre, Juan Pablo II clausurará simbólicamente las ceremonias con la misa solemne para la beatificación de Madre Teresa de Calcuta, la protectora de los indigentes.