STANISLAW Dziwisz, ex secretario privado del Papa, revela que Juan Pablo II quiso renunciar cinco años antes de su deceso.
El sacerdote polaco que sirvió por cuatro décadas a Juan Pablo II ha publicado sus memorias, un retrato íntimo titulado "Una vida con Karol" en alusión a su nombre de pila.
En él, narra cómo el Papa consideró cambiar la ley de la iglesia para que los pontífices se pudieran retirar a los 80 años.
Sin embargo tras recibir consejo de sus más cercanos colaboradores concluyó que su permanencia debía responder a la voluntad de Dios.
David Willey, corresponsal de la BBC en Roma vio extractos del libro que saldrá a la venta a fines de este mes.
Según Willey, el cardenal Dziwisz revela en él detalles fascinantes de los momentos críticos del papado de Juan Pablo II, así como sus opiniones, miedos y esperanzas.
El libro menciona que tanto el Papa como Dziwisz no tenían ninguna duda que la URSS estaba atrás del atentado ocurrido en 1981 en la Plaza de San Pedro, en Roma.
Aunque no provee evidencias contundentes al respecto, el cardenal polaco afirma que "todas las pistas se enfilaban hacia la KGB del gobierno soviético".
Así mismo la publicación da valiosa información sobre los acontecimientos que rodearon a la tensa visita del Papa a Polonia en 1983.
Dziwisz dijo recientemente que tiene confianza que la beatificación del Papa Juan Pablo II vaya a buen ritmo gracias a la rapidez con que las autoridades de la iglesia han recopilado evidencias para este propósito.
También Dziwisz cuenta detalles del importante viaje de Juan Pablo II a Polonia en 1983, cuando se entrevistó por primera vez con el entonces presidente polaco, el general Wojciech Jaruzelski.
Pocas horas después, Juan Pablo II se reunió en un refugio de montaña en Zakopane con Lech Walesa, líder del sindicato "Solidaridad", a quien le dijo: "Sólo le quería decir que rezo cada día por todos vosotros (los hombres y mujeres de Solidaridad)".
Un capítulo especial es el dedicado al atentado de la Plaza de San Pedro, en 1981, en el que Dziwisz da detalles inéditos sobre las horas posteriores a los disparos y las graves condiciones en las que el Papa llegó al Policlínico Gemelli de Roma, distante varios kilómetros del Vaticano.
Pero también reflexiona sobre quién organizó el atentado y se pregunta si "todos los indicios no apuntan al KGB", al tiempo que desmiente que hubieran advertido al Vaticano de la posibilidad de un ataque contra el Papa.
El secretario también comenta que sólo tras el atentado, Juan Pablo II comenzó a interesarse por el Tercer Secreto de Fátima, que como se reveló varios años más tarde se refería a dicho episodio.
El arzobispo de Cracovia cuenta también algunos momentos de la muerte de Juan Pablo II, como cuando el Pontífice en sus últimas horas de vida buscó con la mirada a una de las monjas que le asistieron durante años, Sor Tobiana, y susurró: "Dejadme ir a la casa del Padre", y todos los presentes cantaron la oración del "Te Deum" de agradecimiento y no el "Réquiem".
El cardenal repasa otros episodios vividos por Karol Wojtyla, como el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre de 2001, "que siguió por televisión y acudiendo a rezar a la capilla" y "que le dejó enormemente preocupado ante la posibilidad de que pudiese desencadenar una oleada de violencia sin fin". Hasta el día de hoy, las secuelas y repercusiones de ese ataque a Estados Unidos todavía se sienten en todo el mundo.
Juan Pablo II quiso renunciar
El Papa polaco sufrió un intento de asesinato el 13 de mayo de 1981, pero logró sobrevivir.